El Pachinco , básicamente es una maquina tragaperras, o eso al menos es lo que parece a ojos de un simple occidental. Sin embargo, solo hace falta entrar en un salón lleno de estas maquinitas para entender que no es solo una maquina tragaperras. El mecanismo no tiene mucho secreto, compras un montón de bolas de metal y las vas metiendo en la maquina, en su interior hay una especie de laberinto formado por palitos, según las bolas van descendiendo, encuentran estos obstáculos por el camino y su trayectoria se ve alterada con cada palito que tocan, al final, dependiendo de donde termina la bolita, tendremos o no premio.

Como podeis ver en la foto, el pasillo esta lleno de maquinas, y el salón de Pachinco lleno de pasillos como estos, y a veces algunas plantas. La verdad, da miedo ver la gente tan enganchada.
Personalmente, no le veo la gracia al juego, pues no hay interacción con la maquina, o al menos hay poca, metemos las bolitas y miramos que pasa, así de simple.
Existen distintas versiones, las mas modernas nos muestran animaciones y sub-juegos en una pantalla central. La mayoría siguen una temática en su diseño, puede ser de una película (las he visto de StarWars e Indiana Jones) o también de anime japonés o manga. Todo pensado para enganchar al incauto.
Hay gente que se ha profesionalizado, y viven de lo que ganan jugando al Pachinco, supongo que es cuestión de observar para descubrir que maquina esta apunto de dar el premio. Si descubro el truquillo, ya os lo contare.



